Un cambio por ti madre tierra

marzo 1, 2020 0 Por admin
Atardecer: Barranco 2020

Vas abriendo poco a poco los ojos, despertando lentamente y vas descubriendo un mundo que siempre estuvo ahí, pero nunca lo viste: la madre tierra. Te acercas lentamente, porque es un mundo desconocido, y poco a poco, pero con mucha confianza, te va abriendo sus puertas y mostrándote siempre todo lo mejor que tiene para ti: paz, calma, viento…

Y un día, en confianza, te muestra el otro lado de su historia, todo ese dolor que siente por el daño que recibe de aquellos que no la conocen. El daño que recibe por puro desconocimiento, el daño por intereses y beneficios personales. Sientes todo ese dolor entrar desde la planta de tus pies conectados a ella, y brota en ti el mismo dolor que solo ella sabe sentir, se te parte el corazón y solo atinas a pedirle perdón, perdón por todo lo que nosotros hacemos y por todo el daño que le hemos hecho.

Pero aún con todo ese dolor, la madre tierra ha aprendido a secarse las lágrimas, a reponerse y a seguir mostrándonos todo lo que ella por naturaleza sabe mostrar, esa calma, esa quietud, ese lado femenino que hace que florezca todo lo que ingresa a ella. Y entiendes que lo hace para enseñarnos, con esa interminable esperanza de que algún día podamos aprender de ella que no conseguimos nada haciendo daño, sino que el camino está en dar y enseñar a los demás a dar también.

Entiendes que no solo basta que tú lo sepas, sino que es necesario empezar a tomar acciones para que cada vez seamos más la que la conozcamos y sepamos cuidar de ella, para disminuir su dolor y aprender de aquella madre que tiene tanto por enseñarnos. Porque esa calma que sientes en la lejanía de las montañas no es tu calma, es calma de ella.

Desde hoy, asumo el compromiso no solo de cuidarla, sino de hacer que cada vez seamos más lo que la aprendamos de ella y así deje de sentir todo ese dolor.

Aho!